martes, 12 de julio de 2011

Crecer es darse cuenta de que una herida en el corazón duele más que una en las rodillas

Se sentía a pequeña y débil. ¿Cuando sería ella como esos mayores que estudiaban retórica y poética, tenían unos zapatos de tacón, las llaves de casa y les dejaban salir solos a la calle? Eso estaba aún muy lejos. Primero venían las vacaciones y luego el siguiente trimestre, y luego vacaciones y otro trimestre y luego otra vez vacaciones. Era como un tren entrando y saliendo de túneles o como el ruido de los chicos al comer en el refectorio, si uno se tapa los oídos, y se los destapa luego. Trimestre, vacaciones; túnel y salir del túnel; ruido y silencio. ¡Qué lejos estaba!...
No estaba tan lejos.

3 comentarios:

  1. honey! (esta vez dare por hecho qeu sabes quien soy por ponerte honey jaja)( te pongo una pequeña continuacion con tu permiso, e hacia ilusion continuarlo un poco, te quiero mucho)
    sí, no esta tan lejos un mundo, un periodo que te puede llegar a aturdir a emborrachar pero en el que seguiras, en que te detendras en cada estacion para experimentar casa momento, sitiendolo como si fuese necesario... terriblemente necesario.

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  2. me encanta, cuanto te hagas el blog avisame y te pongo un link en este... Esa novela me parece a mí que acabará siento un BEST SELLER

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  3. ajajaja, ya me gustaria a mi, de momento a mi ya me va gustando y hasta ahora eso me vale jeje ;)

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