Momentos bipolares; te ríes, lloras, te ríes de nuevo; pero después de todo, de que te digan que se alegran de no tenerte cerca; después de esas cosas que se supone que deberían partirte el corazón, te sientes libre. Aprovecha la libertad que tienes al saber que todos piensan que estas mal de la cabeza. ¿Sabes qué? No me importa, soy cabezota, celosa, rara (no diferente, rara) y bipolar, y sí, me encanta serlo.
Que estoy como al principio, necesito un cambio de vida...sólo tengo un problema, no sé que clase de vida necesito ahora mismo.
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