sábado, 21 de abril de 2012

U had me at hello; 8412

Un cigarro a medio consumir bailaba en sus manos y *One in a million* inundaba el poco oxígeno libre de la habitación. Ella está tirada en el suelo, con tu fotografía entre las manos y con tu recuerdo brillando en las pupilas. Ella habla de ti todo el tiempo, murmura tu nombre en silencio cuando oye hablar de amor y dice que la distancia la está matando. La está matando pero resiste por ti. Ella dice que le da un vuelco el corazón cada vez que le clavas tus ojos del color del café, que le gusta ponerse aquella camiseta negra tuya porque aún guarda tu aroma y que mataría por un solo segundo más a tu lado. Ella sonríe cuando oye tu nombre y aún le tiemblan los labios al pronunciarlo. Da una calada al cigarro, y piensa en todos los besos que le diste, las palabras que le dedicaste y todas las veces que te dejó ir con la condición de que volvieras a buscarla. Ella no necesitaba amor, era feliz con su juventud y su libertad; pero entonces te conoció, con esas formas de Romeo del siglo XXI y con esa sonrisa que rinde a la nación más grande a tus pies. Hicieron falta un beso, ocho caricias, cuatro miradas y doce sonrisas para que os jurarais amor eterno, os comierais con los ojos y aceptarais que erais perfectos el uno para el otro. Ella te descontrola y tú la vuelves loca. Si ella se derrumba tú la reconstruyes aún más fuerte que nunca. Según ella sois eternos, como las olas del mar, como los recuerdos, como la buena música. El cigarro se consume y William Bruce Bailey termina la canción; ella se levanta, pulsa replay y enciende otro cigarro para seguir con su historia...

1 comentario:

  1. Ella habla de ti todo el tiempo, murmura tu nombre en silencio cuando oye hablar de amor y dice que la distancia la está matando.
    Que le gusta ponerse aquella camiseta negra tuya porque aún guarda tu aroma y que mataría por un solo segundo más a tu lado.

    ... :\ No creo que pueda devolvérsela. Adoro que adores mis canciones.

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