¿Dónde estás que no te beso?
Tardes de mayo, de sol reflejado en tus pupilas y tu olor en el ambiente, sonrisas sin motivos aparentes, con mil motivos ocultos que ningún día llegaremos a conocer. Tampoco queremos, sólo queremos comernos y vivir la vida a nuertra manera . Aprender de los errores, y por qué no, a querernos mejor también. Porque al fin y al cabo, la vida no es más que aprender, aprender a que no duela, aprender que todo lo que nace se apaga, pero nosotros nos fundiremos como una luz, que algún día, brilló demasiado.
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