domingo, 10 de junio de 2012

El verano me hace ñoña.

No pierdas el tiempo llorando por alguien que ya no está en tu vida, sal fuera con la mejor sonrisa y el corazón más roto ¿Qué más da? Nena, corazones rotos no pueden romperse dos veces. Enamórate de una sonrisa, de unos ojos que cuenten que eres lo mejor que ha pasado por su noche, de unas canciones susurradas con timidez al oído, enamórate de la mano que te agarre la espalda mientras suena una canción lenta, eres joven, el tiempo es corto y las cosas que hacer demasiadas, enamórate de alguien que te mire cuando todavía estás dormida hasta verte despertar, y que cuando amanezcas despeinada te diga que estás preciosa. Enamórate hasta el punto en que no te importe romper tus medias favoritas en una noche alocada, que no te importe perder los papeles, la cabeza y la vergüenza por él. Enamórate de un amor de verano, de un chico como los de antes. Enamórate de quien te abrace por la noche tan fuerte que casi no te deje respirar, porque sí, porque te tiene ganas. Enamórate de alguien que te llame reina, de un soñador que te regale sonrisas en vez de zapatos. Piérdete en su espalda, escápate con él por la noche, haz locuras, imagina el futuro a su lado. Enamórate, pero hazlo bien. Arriesga todo. Enamórate, da igual lo que pase después, siempre te quedará una canción con historia, unas medias rotas en el armario y mil sonrisas grabadas en tu vida. No puedes arrepentirte de algo que te hizo sonreír, las heridas duelen, pero todas tienen cura, y el mal que causaron los besos de la persona equivocada otros labios pueden sanarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario