Verás, tengo un problema, estás ahí enfrente cenando con esos, varios niños con los que supongo que compartirás alguna actividad, probablemente clases particulares, pero ese no es el problema, el problema es que acabo de darme cuenta de que me apetece bajar, y darte un beso y, qué coño, ya sabes a que me refiero. Que me gustas un poco y tal, y que llega el verano, y que te voy a echar de menos y me gustaría mucho que me dijeras que me quieres y que tu también me vas a echar mucho de menos y eso, pero los dos sabemos que no va a pasar, ¿no es cierto?
Toda adolescente tiene un poquito de esperanza en que va a ser que sí, pero desengañémonos, va a ser que no.
-.-"
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