Ya se había acostumbrado a hacerlo, ya no le resultaba extraño que la gente la mirase con cara rara al verla con él por la calle. Vale, quizá no tenían muy buena pinta, o tal vez hicieran una extraña pareja, pero era su vida. Ya se había acostumbrado a ver a la gente susurrar y reír cuando ella pasaba de largo sin nisiquiera dedicarles una mirada, no se la merecían. ¿Quienes eran ellos para judgarla? ¿Acaso eran mejores? Decidió que no se preocuparía más por eso, decidió creer que se burlaban porque no tenían nada mejor que hacer, porque se sentían identificados, y algunos, incluso, porque envidianban lo que ella tenía, porque envidiaban su felicidad. Lo más triste de la historia, esque ella tenía razón.
Eres mágica :')
ResponderEliminarMuchas gracias por escribirlo, si que me gusta pensar que es así, aún susurran, aún se ríen, no me importa, no saben lo feliz que me hacen al mirar como me miran, eso quiere decir que se dan cuenta de quien va a mi lado, y a la vez me hacen sentir casi orgullosa.
Gracias Ma me encanta leerte :3
<33 Incluso cuando Acebo y tu me envidiais aunque sea un poco (eso no me importa, porque sois vosotras) me sonrojo, lo sé :$
Te quiero :)